top of page
Buscar

Instituciones educativas del paĆ­s: el foco de los ciberdelincuentes



El futuro del sector educativo colombiano estÔ en riesgo. La falta de concientización y formación, infraestructura desactualizada, y la enseñanza virtual, son las tres mayores deficiencias.


BogotÔ, 31 de mayo de 2024. El sector de educación a nivel mundial es considerado como uno de los principales objetivos en ciberataques, estando por encima de otros sectores que pudieran parecer mÔs atractivos como las agencias gubernamentales, la industria sanitaria e incluso la industria bancaria. Según los expertos, esto se debe a que las instituciones educativas manejan gran cantidad de datos sensibles, como información personal de estudiantes, registros académicos y propiedad intelectual.


Siendo, ademÔs, una presa fÔcil para los ciberdelincuentes, pues, a pesar de que las instituciones educativas pueden manejar altos presupuestos de inversión en IT, no siempre se da la importancia al producto de seguridad o software de antivirus para los endpoints. Por consiguiente, el no destinar una parte adecuada para proteger sus sistemas puede dejarlos vulnerables ante amenazas cibernéticas.

Lo anterior lo confirma el Foro Económico Mundial, el cual reportó que en el 2023 tan solo un 4 % de las organizaciones en Colombia estÔn seguras frente al acceso de sus redes y cuentan con sistemas protegidos de ataques cibernéticos; donde, ademÔs, la mayoría de sus estrategias de seguridad informÔtica son reactivas y no preventivas.


Alexander Ramírez Duque, CEO en Frontech, compañía mayorista de seguridad informÔtica y distribuidor exclusivo de ESET en Colombia, afirma que una de las principales consecuencias de estos delitos es el robo de información confidencial, que puede revelar datos sensibles a terceros o facilitar casos de suplantación de identidad. Dependiendo de la naturaleza del ataque, también se podría dar una alteración o eliminación de registros, lo que trae como consecuencia para las instituciones daños en su reputación, multas o demandas.


Para evitar lo anterior, la marca señala las tres mayores deficiencias que tiene el sector educación en temas de seguridad, y cómo estas pueden combatirse:


1. La falta de concientización y formación:

Tanto para estudiantes como para el personal de las instituciones, existe una brecha en el conocimiento de prÔcticas efectivas para proteger sus datos. Las instituciones carecen de políticas claras y bien definidas para comunicarlas, lo que conlleva al riesgo. Frente a esto, la solución radica en brindar información para capacitar a todas las personas de la institución sobre cómo reconocer correos electrónicos fraudulentos, contar con contraseñas seguras y el uso responsable de dispositivos. También es importante contar con políticas y procedimientos para resguardar la seguridad cibernética, implementando buenas prÔcticas que eviten la exposición a posibles ataques.


2. Infraestructura desactualizada:

Algunas escuelas o instituciones aún utilizan sistemas operativos y software antiguos que no reciben actualizaciones de seguridad. Sumado a ello, la falta de inversión en tecnologías de seguridad y actualización de infraestructura son una debilidad latente. La solución estÔ en fortalecer la infraestructura tecnológica a través de una actualización regular para mantener los sistemas operativos, aplicaciones y software con los últimos parches de seguridad, reduciendo posibles vulnerabilidades que los ciberdelincuentes podrían explorar.

Adicionalmente, la implementación de sistemas de detección de intrusiones que entran y salen a la red permiten monitorear y bloquear actividades sospechosas, ayudando así a prevenir ataques y detectÔndolos de manera temprana.


3. Desafƭos con la enseƱanza virtual:

La transición a la enseñanza virtual ha aumentado la exposición de amenazas cibernéticas, como la privacidad de los estudiantes, y las dinÔmicas de comunicación e interacción entre todas las partes. Para lo anterior, la implementación de simulacros de incidentes de seguridad para evaluar la efectividad de los planes de contingencia y la respuesta del personal es el camino correcto. Se debe designar un equipo preparado para actuar rÔpidamente en caso de una violación de seguridad, que esté encargado de manejar posibles ciberataques. Asimismo, realizar copias de seguridad de los datos críticos garantiza que, en caso de un ataque, se puedan restaurar los sistemas y la información.


ā€œDesde Frontech trabajamos con tecnologĆ­a de Ćŗltima generación para garantizar la seguridad en mĆŗltiples capas que van mucho mĆ”s allĆ” de las capacidades de un antivirus bĆ”sico, de esta manera evitamos que las aplicaciones no deseadas pongan en riesgo las ganancias y la reputación de la institución. Avances como estos son el trabajo de personas dedicadas en el equipo que han estado investigando malware e innovando tecnologĆ­a durante mĆ”s de tres dĆ©cadasā€,Ā concluye RamĆ­rez, CEO en Frontech.


Con el tiempo avanza la tecnología y a su vez evolucionan las amenazas cibernéticas, lo que compromete la integridad de los sistemas informÔticos y el bienestar de la humanidad. Por ello, se vuelve vital la protección y detección temprana de estos ataques e invertir en recursos que mitiguen los impactos negativos.

Ā 
Ā 
Ā 
bottom of page